
Los dos sabían que ese amor era prohibido los padres de ambos nunca lo aprobarían pero que podían hacer,como decirle a sus corazones que no sintieran eso,que dejaran de amar,así que llevaban su amor en secreto...
No había día que no quedasen en la cabaña del bosque,desearían poder salir a la calle,cogerse de la mano,gritar a los cuatro vientos que se amaban,pero la realidad cada anochecer les bajaba de las nubes para traerles a la tierra de un golpe. Pero todo lo bueno,tiene un final...
Una tarde cuando estaban en la cabaña,no vieron que alguien los estaba mirando desde fuera,y cada uno regreso a su casa,como todos los días.
-¿Cuanto tiempo pensabas ocultármelo?-dijo Max,el padre de Ana,ella no sabia que hacer,rezo para que su padre no hubiese descubierto su amor,pero al ver su cara,se dio cuenta que ningún rezo la salvaría
-¡¡¡Contesta!!!,o es que estar con un vagabundo a echo que te vuelvas como el-dijo Max colérico
-Padre,el no es un vagabundo,y bien lo sabes,es el hijo de un pintor con talento,y el sera como su padre,no hables de ese modo-dijo ella a punto de llorar,pero el golpe que su padre la dio en la mejilla,hizo que de golpe las lágrimas callesen.
-Mañana daré una fiesta,en la que dirás que antes que acabe el verano contraerás matrimonio con lord adrien,¿te quedo claro?.de lo contrario,haré que ese pintor no venda ni un cuadro. Ana subió a su cuarto con el corazón latiendo sin control,no sabia que hacer,pero John no debía enterarse,tenia que solucionarlo ella,así que se trago ese amor,e hizo lo que creyó correcto... El día de la fiesta llego,y Ana estaba mas triste que nunca,aunque debía disimularlo,por el bien de su amado,todo estaba listo,vio que John entraba en ese mismo momento por la puerta,su plan debía dar comienzo.
-Buenas noches,gracias por venir todos a mi fiesta hoy,tengo algo muy importante que contaros,me temo que tendréis que comprar regalos,por que me caso antes de que acabe el verano,con el hombre mas adorable del mundo,Adrien,sube-y dicho esto,John sintió como su corazón se rompía en pedazos,no emprendía nada,la persona que le juro amor eterno,estaba frente a el,siendo besada por alguien que no era el,como pudo salio del edificio,y juro no volver a verla jamas.
Pasaron los meses y Ana no volvió a ver a su amado,los preparativos de la boda estaban acabados,y el gran día llego,Ana y Adrien ahora eran marido y mujer,y juntos recibían los regalos de los invitados,pero hubo uno de ellos que la hizo acelerar el corazón
-Felicidades a ambos,hacéis una hermosa pareja-dijo John,mientras luchaba para callar a su corazón
-Gracias joven-dijo Ana con las mejores de sus sonrisas fingidas
-Os traigo este regalo,espero que os guste-y dicho esto se marcho,ella con manos temblorosas abrió el regalo,y pudo ver que era un cuadro,realmente hermoso,se podía ver el dibujo de una cabaña,en una montaña y un joven esperando en la puerta,Ana no pudo evitar ponerse a llorar,al ver que esa era la cabaña donde tantas tardes amo al hombre que acababa de irse,pero lucho,con todas sus fuerzas para lograr que ese amor desapareciese,pero no lo logro... pasaron los años,a oídos de Ana le llego el rumor de que John era ahora un famoso pintor,la vida le iba bien,y sonrió,aquel gran sacrificio valió la pena,pero,en el fondo de su corazón,siempre la quedara la duda,¿que pensaba el de ella?¿que habría echo el en su lugar?,mas jamas lo sabría,eso era lo correcto,de otro modo,el habría sufrido por su culpa.
No había día que no quedasen en la cabaña del bosque,desearían poder salir a la calle,cogerse de la mano,gritar a los cuatro vientos que se amaban,pero la realidad cada anochecer les bajaba de las nubes para traerles a la tierra de un golpe. Pero todo lo bueno,tiene un final...
Una tarde cuando estaban en la cabaña,no vieron que alguien los estaba mirando desde fuera,y cada uno regreso a su casa,como todos los días.
-¿Cuanto tiempo pensabas ocultármelo?-dijo Max,el padre de Ana,ella no sabia que hacer,rezo para que su padre no hubiese descubierto su amor,pero al ver su cara,se dio cuenta que ningún rezo la salvaría
-¡¡¡Contesta!!!,o es que estar con un vagabundo a echo que te vuelvas como el-dijo Max colérico
-Padre,el no es un vagabundo,y bien lo sabes,es el hijo de un pintor con talento,y el sera como su padre,no hables de ese modo-dijo ella a punto de llorar,pero el golpe que su padre la dio en la mejilla,hizo que de golpe las lágrimas callesen.
-Mañana daré una fiesta,en la que dirás que antes que acabe el verano contraerás matrimonio con lord adrien,¿te quedo claro?.de lo contrario,haré que ese pintor no venda ni un cuadro. Ana subió a su cuarto con el corazón latiendo sin control,no sabia que hacer,pero John no debía enterarse,tenia que solucionarlo ella,así que se trago ese amor,e hizo lo que creyó correcto... El día de la fiesta llego,y Ana estaba mas triste que nunca,aunque debía disimularlo,por el bien de su amado,todo estaba listo,vio que John entraba en ese mismo momento por la puerta,su plan debía dar comienzo.
-Buenas noches,gracias por venir todos a mi fiesta hoy,tengo algo muy importante que contaros,me temo que tendréis que comprar regalos,por que me caso antes de que acabe el verano,con el hombre mas adorable del mundo,Adrien,sube-y dicho esto,John sintió como su corazón se rompía en pedazos,no emprendía nada,la persona que le juro amor eterno,estaba frente a el,siendo besada por alguien que no era el,como pudo salio del edificio,y juro no volver a verla jamas.
Pasaron los meses y Ana no volvió a ver a su amado,los preparativos de la boda estaban acabados,y el gran día llego,Ana y Adrien ahora eran marido y mujer,y juntos recibían los regalos de los invitados,pero hubo uno de ellos que la hizo acelerar el corazón
-Felicidades a ambos,hacéis una hermosa pareja-dijo John,mientras luchaba para callar a su corazón
-Gracias joven-dijo Ana con las mejores de sus sonrisas fingidas
-Os traigo este regalo,espero que os guste-y dicho esto se marcho,ella con manos temblorosas abrió el regalo,y pudo ver que era un cuadro,realmente hermoso,se podía ver el dibujo de una cabaña,en una montaña y un joven esperando en la puerta,Ana no pudo evitar ponerse a llorar,al ver que esa era la cabaña donde tantas tardes amo al hombre que acababa de irse,pero lucho,con todas sus fuerzas para lograr que ese amor desapareciese,pero no lo logro... pasaron los años,a oídos de Ana le llego el rumor de que John era ahora un famoso pintor,la vida le iba bien,y sonrió,aquel gran sacrificio valió la pena,pero,en el fondo de su corazón,siempre la quedara la duda,¿que pensaba el de ella?¿que habría echo el en su lugar?,mas jamas lo sabría,eso era lo correcto,de otro modo,el habría sufrido por su culpa.




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